martes, 17 de julio de 2007

Soneto a Lean



Soneto a Lean.


Ya no es aquel Benjamín, Leandro Sessa,
ahora, es ya un aplomado lateral,
y más que diestro en el ámbito coral,
lucha contra el talón y su pereza*.

La madurez sin embargo no pesa,
y mantiene joven y alta su moral,
prefiriendo antes que el lucimiento oral,
forjar con hechos la limeña empresa.

Por eso con su Carrindaga ilesa,
Sessa nos llevaría incluso al Rosedal,
O incluso más lejos, hasta Conesa.

Viviente talismán, nunca baila mal,
cuando el ritmo “vals limeño ” se expresa.
Sessa no es Cavallo, es un ser cabal.

*Que se entienda, la pereza del talón.





Andrés

miércoles, 11 de julio de 2007

Como gotas de agua

Javier G. - Bob Patiño

Calimero - Pablo

Gracias, Anto!!


Fotos de gente que cabecea

Lautaro



La Mona Gimenez




Javier G.



Jacqueline Dutra




El Cabo

martes, 10 de julio de 2007

El adiós al Apertura, en imágenes

Las últimas fotos, el día de la Gala de Expulsión

El regreso I: el Primo volvió una tarde


Diego se come un pebete ¡Que no se diga!


Guille, muy reflexivo


Adivine qué veterano hincha de equipo del ascenso se esconde detrás de un casco


El Regreso II: ¡Sí, era Seba! ¿Se acuerdan?

"¿No hay una remera más holgada, papá?"


Seba elonga las medias


Pablo, y su look "Scarface"


Qué graciosas son las fotos de la gente cabeceando I: aquí, Lautaro

Qué graciosas son las fotos de la gente cabeceando II: ¡Guarda con el Cabo!

Qué graciosas son las fotos de la gente cabeceando III: la mejor, la de Javier G.


¡Qué coreografía!

"Una vez que me atajo todo..."


Guille, junto a un Pitufo


El Fiat del Dibu, como su dueño, también se queda quieto en el momento menos pensado


La cara de Pablo vale la publicación de esta foto


Un brindis por el final del torneo


El Poten se hidrata





lunes, 9 de julio de 2007

Video: Nieva sobre La Lima

El blog limeño cumple cinco meses y ¿qué tiene para ilustrar semejante acontecimiento? Kilos y kilos de hielo que le caen de los cielos. Un saludo del Poten a toda la parcialidad verdolaga.

La Lima tuvo a su Santo Diego

El arquero limeño estuvo en lo más alto del podio del último partido del Torneo Apertura; cerquita, Guille y el Cabo.








La figura: Diego (8) : necesitaba un partido así, para renovar la confianza. Si el partido no se definió en el primer tiempo a favor de Santo Diego fue, en gran medida, por las acertadas intervenciones del "Gauchito Gil" limeño. Muy metido en lo que se jugaba, descolgó, tapó y llevó un poco de tranquilidad al resto del equipo. Por si fuera poco, en la definición por penales atajó uno y estuvo cerca de contener otro. Un premio a la perseverancia. Ojalá mantenga este nivel como piso para el torneo que viene.




Guille (7,5): fue la solución para el equipo ante la programada ausencia de Patico. Con otro estilo, resolvió correctamente y con velocidad cada ataque de Santo Diego. Bajo su comando, la última línea limeña dejó en offside a los delanteros rivales innumerables veces. Pateó muy bien el penal.

El Cabo (7): tuvo algunos probemas al comienzo, al intentar salir jugando sin precisión. Luego, cortó por lo sano y la revoleó cuanto fuera necesario. De arriba sacó todo y en el mano a mano, siempre impuso su oficio. Bien. El penal afuera, para ser sincero, se veía venir.

Mauri (6): otro responsable de que La Lima haya aguantado un empate. También le cascotearon su zona, pero respondió bien. Con el diario del lunes es fácil: debería haber pateado un penal.

Pablo (6): contagió su estilo al resto del equipo para poder mantener el punto (cuac!). Le cabe la misma consideración que al resto de la defensa, que hace ya seis fechas que no es goleada.


Javier G. (6): los cambios tácticos le asignaron una nueva posición en el campo de juego, la de volante por derecha. Cumplió, pero no escapa al problema global de imprecisión a la hora de pasar la pelota.


Seba (5,5): algo disminuído físicamente, pero con la moral alta como todo hincha de Tigre en estos días, corrió y metió en el mediocampo. Le faltó juego a la hora de atacar y le baja el puntaje el aparecer después de cinco partidos como si nada. A bancársela.


Lautaro (6): perdió en varias oportunidades la pelota, más por impericia propia que por virtudes del rival. Más allá de eso, lo de siempre, huevo y amor propio. Lo dijo bien clarito, antes de que terminara el partido: "Lo quisimos ganar". Ejecutó el penal con mucha calidad.

Dibu (6): irregular partido del volante, que por momentos entró en lagunas imperdonables (la más recordada: cuando pasó a varios rivales y automáticamente se quedó parado). Con molestias, se autoexcluyó del trance de los penales.


El Primo (6): volvió después de dos meses porque el equipo necesitaba gente, dejando atrás algunas diferencias con la prensa independiente que lo llevaron a un temporario retiro. Jugó en la delantera, y sufrió la poca claridad del juego del mediocampo limeño. Tuvo una en el complemento y se le fue por poco. En el penal, el arquero le adivinó la intención y se lo atajó.


Víctor S. (6,5): uno de los más sufridos por la defensa rival. Intentó asociarse con el Primo y tuvo su premio en el gol. Casi hace el segundo, y otra hubiera sido la historia si el partido no empezaba 45 minutos tarde: debió salir y le dejó su lugar al Poten, uno de los que, a la postre, falló en la definición por penales.


Poten (5,5): entró en la segunda parte por Víctor S. y prácticamente no aportó nada, más que nervios y presión para sus propios compañeros. Más vale que se recupere de sus lesiones durante el receso, de una vez por todas.

domingo, 8 de julio de 2007

El sueño terminó


La Lima dejó todo, pero quedó eliminada del Torneo Apertura y le dijo adiós a su sueño de campeón . Había empatado 1 a 1 en el tiempo reglamentario, pero cayó 3 a 2 en la lotería de los penales. ¿El fin de un ciclo?

El equipo que se despidió del Apertura



En la tarde de ayer, el "verde" se jugó las fichas que le quedaban en este Torneo Apertura y fue derrotado, es cierto, pero esta vez supo paliar la falta de fútbol con una dignidad que en varios partidos del certamen le faltó. Había accedido a esta instancia decisiva por méritos en la tabla del fair play, y debía dirimir sus chances con un rival que había ganado 9 de los 12 partidos que había jugado. Lo jugó de igual a igual y, aunque a veces fue superado, a poco estuvo de quedarse con el pasaporte a ocavos de final.

Con demasiadas bajas desde hace ya unos cuantos partidos (esta vez se sumaron a la lista Lean y Patico), La Lima se las ingenió para armar un equipo interesante. Formó con Diego en el arco (la figura limeña), Mauri y Pablo marcando los laterales, Guille de líbero y el Cabo de seis. En el mediocampo paró a dos volantes centrales (Lautaro y Seba, que volvió ayer) y dos por las bandas (Javier G. y el Dibu). En la delantera jugaron Víctor S. (el Sara Bueno fue luego reemplazado por el Poten) y el Primo, quien reapareció sorpresivamente luego de dos meses ante la necesidad de jugadores para este partido crucial.

Si bien en los primeros diez minutos Santo diego jugó con uno menos, poco se notó: a los cinco tuvo la primera cahnce para abrir el marcador, con un disparo que pegó en el travesaño. Minutos más tarde, un remate se fue apenas desviado. La Lima zozobraba y poco podía hacer para llevar peligro al área rival, con llamativas imprecisiones a la hora de salir jugando que generaron no pocos contragolpes.

Pasados los primeros minutos, y habiendo conservado el cero en el propio arco (algo que le viene costando muchísimo), La Lima empezó a animarse a más. La zaga central ganó en confianza (sin dudas, lo mejor junto al arquero) y los nervios se empezaron a adueñar del rival, frente a la rápidez de Guille para dejer en offside a los delanteros y el oficio acostumbrado del Cabo para sacar todo de arriba.

En el mediocampo se corría todo y arriba se esperaba la oportunidad de que la pelota llegara limpia para enfrentar a una zaga que, se notaba, no ofrecía ninguna garantía. Así iba a llegar, a los 19, la apertura del marcador: un pelotazo cae cerca del área de Santo Diego y un defensor intenta jugar con el arquero; el pase quedó corto, anticipó Víctor S. y definió por arriba. Después de tanta sequía (2 goles en la segunda ronda) llegó este golazo, y era el 1 a 0 para La Lima.

Con la ventaja a su favor, el equipo limeño se plantó para esperar la respuesta de Santo Diego y buscar aumentar la diferencia en alguna réplica. De esta manera, casi hace el segundo Víctor S., con un disparo que se fue apenas desviado junto al palo derecho del arquero rival.

Santo Diego buscaba el empate, y la figura de Diego, el arquero limeño, crecía con el paso de los minutos: la más clara del rival fue una pelota que el comodororivadaviense sacó abajo, muy exigido, y mandó al córner. En otra jugada, el arquero tapó dos veces el gol del rival y terminó despejando Guille prácticamente en la línea.


Finalmente, el empate iba a llegar a los 28, cuando un ataque tomó a la defensa mal parada y un delantero quedó mano a mano con el arquero. Diego tapó pero, en el rebote el jugador rival no perdonó y convirtió el 1 a 1.


El empate parecía justo a esta altura, pero ambos necesitaban un poco más para alcanzar el pase a octavos de final. Todo tenía que definirse en los 30 minutos finales, y si no, a los penales.

La demora de 45 minutos con la que se empezó el partido (los jueces no aparecieron en la cancha hasta las dos de la tarde) perjudicó claramente a La Lima, ya que Víctor S. tenía que dejar de jugar, por motivos personales, a las 14.30 hs.. Por este motivo, a los 5´del complemento, tuvo que ingresar en su lugar el Poten, más disminuído que lo habitual por una contractura que lo tiene a maltraer. La Lima perdía a uno de sus hombres más peligrosos.

Al equipo verdolaga se le hacía cuesta arriba: no podía atacar masivamente, los volantes no llegaban, y el Primo quedaba muy solo contra la defensa rival. Santo Diego empezó a meter al equipo limeño en su arco, en gran medida por el impreciso juego del "verde", que perdía la pelota por sus propios errores. La sucesión de faltas no hacían más que facilitar la llegada del balón hasta el arco defendido por Diego, que seguía respondiendo correctamente.

La última línea de La Lima tiraba el offside con precisión, y anulaba de esta manera los ataques de Santo Diego (hasta hubo un gol anulado), que ya le "cascoteaba el rancho" con centros, córners y tiros libres.

La Lima casi no tuvo chances de gol en la segunda etapa, tan solo una escapada del Primo que ingresando al área remató cruzado y su disparo se fue apenas desviado. Muy poco para ganar el partido.

El empate le sentaba mucho mejor al equipo verdolaga, y si un equipo merecía el triunfo era Santo Diego, que, sin tanto fútbol como el que insinúa la campaña que realizó en la primera fase (9 partidos ganados sobre 12), por lo menos había generado peligro.

Cuando prácticamente no quedaba más tiempo, en la última jugada, La Lima casi lo pierde: un córner desde la derecha, un cabezazo en el primer palo y otro en el segundo, que se fue apenas alto. El juez señaló el final del partido, que debía definir un ganador mediante la lotería de los penales, situación que ha traído más tristezas que alegrías a lo largo de la historia limeña.

Los pateadores de La Lima fueron el Poten, Guille, el Primo, Lautaro y el Cabo, en ese orden. Comenzó la serie con el remate del Poten, que quería sacarse la mufa acumulada desde que marrara el último pena que pateó, un año antes. No pudo ser: pateó bajo, sin la suficiente fuerza, a la izquierda del arquero que se tiró para ese costado y contuvo sin problemas.

Santo Diego convirtió su primer penal, muy bien pateado a la derecha de Diego, contra el palo. Inatajable.

Guille devolvió con la misma moneda, con un remate muy similar al del rival.

El segundo penal de Santo Diego fue atajado por el arquero limeño, cerrando una actuación soberbia, y de esta manera la serie quedó empatada.

La esperanza duró poco: en el penal siguiente el Primo remató bien, pero el arquero atajó en dos tiempos.

Santo Diego volvió a ponerse en ventaja al convertir su tercer penal.

Las chances limeñas siguieron vivas luego del penal que convirtió Lautaro, con un disparo alto al palo izquierdo del arquero, imposible de atajar.

Al convertir Santo Diego el cuarto penal, se iban cerrando las posibilidades limeñas: debía convertir el quinto, y esperar a que el rival no lo haga, para continuar la serie.

Toda la responsabilidad quedó en depositada en el Cabo. El defensor, de buen partido, quiso asegurar el penal con un remate que habría perforado la red, de haber entrado al arco. No fue así: el balón se fue alto por el medio del arco, y se terminó el Torneo Apertura para La Lima y el sueño de campeón.

Seguramente será el deseo de los sufridos jugadores limeños que con esa pelota que se fue al cielo se haya ido también, y definitivamente, este ciclo negro en el que no llegó, en ningún momento, a consolidarse como un equipo con chances serias.

Como dijera Alsogaray, "hay que pasar el invierno". Ahora, vienen unas semanas de descanso, un período necesario para recomponer las filas y cargar las pilas otra vez, de cara a la segunda parte del año. El Torneo Clausura está ahí nomás, y, por suerte, el fútbol siempre da revancha.

sábado, 7 de julio de 2007

Una cita con la mística

La Lima juega esta tarde un partido decisivo para sus chances de campeón. Enfrenta a Santo Diego por 16º de final. Debe ganar como sea. Si hay empate, se define desde los doce pasos.

Por quinta vez en su historia, La Lima logró clasificar para los 16º de final del Torneo organizado por el Predio La Selección, gracias al excelente puntaje obtenido a lo largo de las rondas en la tabla de buena conducta. Ni las llegadas a destiempo, ni los comentarios con sorna a los referís, pudieron evitar que el civilizado equipo verdolaga entrara al selecto grupo de 32 equipos que buscan quedarse con el título.
Esta tarde, el rival de turno será Santo Diego, uno de los mejores equipos de la zona C y el único rival al que La Lima venciera en la pretemporada, en aquel recordado partido del gol de chilena de Seba. Con un plantel con muchas bajas, el "verde" intentará recuperar ese fuego sagrado de otras épocas, el de Javier, el Ruso, Ramón y tantos otros que llevan esta camiseta en el alma. La mística de este equipo que ya cumplió diez años será el arma más poderosa con que contará para intentar quedarse con un resultado que lo deposite en los octavos de final, que se jugarán en tan sólo 48 hs.
La formación para esta tarde: Diego, en el arco; en la defensa Javier G., Pablo, Mauri y el Cabo; en el mediocampo Guille, el Dibu, Lautaro y Seba, que retorna; arriba, Víctor S. y el Poten, aún lesionado. Sin duda, faltan jugadores importantes, pero al verdolaga sólo le queda la opción de darle para adelante y bancarse esta parada bravísima.
En esta instancia, uno de los dos equipos quedará eliminado. En caso de haber una igualdad en el tanteador, se definirá con remates desde el punto de penal, algo que debe preocupar a los jugadores limeños, que ya desperdiciaron tres penales en lo que va del campeonato.
La cita con la mística limeña será esta tarde, cuando a las 13.15 hs, llegue la hora de la verdad .
¡Aguante, La Lija!

Algunos datos
*Si La Lima gana contra Santo Diego, se asegurará un lugar entre los 16 mejores equipos del Torneo. Para los octavos de final seguirá jugando en cancha 1, el lunes 9 a las 14.45 hs., frente al ganador de Necochea y Ferro, dos equipos que ganaron sus zonas (la C y la M). De esta manera, evitará el cansancio que significa viajar de una cancha a otra.

*Una particularidad: los siete equipos que disputaron la zona C seguirán jugando, al menos una fecha más. Además de La Lima, clasificaron para el Torneo Posta Dynamo (ganó la zona), Cote d´ Ivoire (ganó la 2º ronda en la última fecha) y Cumparsita (uno de los mejores segundos). Sordito (que venía primero hasta la última fecha), Zubeldía y Funebreros (estos dos, entre sí) jugarán en el Torneo de Buena Conducta.

*Es la tercera vez que La Lima pasa a instancias finales por su buena conducta (la última vez fue hace dos años, en el Torneo Apertura 2005). En otras dos oportunidades lo hizo por su puntaje. Sólo una vez, en el 2000, clasificó para los octavos de final y nunca, en estos diez años, llegó a cuartos.