lunes, 12 de noviembre de 2007

Tres para triunfar

La vuelta a la victoria tuvo tres pilares fundamentales, dentro de un rendimiento bastante parejo: Lean, Rodrigo y Andrés, uno por línea, fueron los principales responsables de esta nueva alegría.

Lean (7): la tuvo difícil cuando llegó sobre la hora, vestido muy ridículamente, y se encontró con la sorpresa de que Patico no jugaba. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, pero le tocó jugar de líbero. Y lo hizo muy bien, sobre todo en el segundo tiempo, cuando La Moma desbordaba el mediocampo y se venía con todo, cortando y sacando todo como se podía. ¿Encontró su puesto?¿Lo perdió Patico?





Rodrigo (7): y volvió una tarde, dirán las crónicas. Gran relanzamiento de este flor de jugador, que viene de bancarse una pesada rehabilitación y ahora deberá bancarse a los pesados jugadores de La Lima. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo. Su criterio para jugar el balón en el mediocampo le agregó fútbol al "verde" y potenció a los compañeros que lo rodearon. Llegó un par de veces a posición de gol, y cerca estuvo de anotar. La Lima lo necesitaba.







Andrés (7): cerrole el orto a más de uno con ese golazo que significó tres puntos vitales y le reservó un lugar en el podio. No mojaba en partidos oficiales desde aquel gol contra Sordito, sobre la hora, el 9 de junio. Cinco meses se hizo esperar su aporte más valioso al equipo, más allá de su acostumbrado sacrificio para presionar a los rivales y lloriquear a los árbitros. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, pero resulta lamentable la oscura maniobra utilizada para dejar afuera al Poten, sacando el papelito con la "P" y asegurándose la gloria. Atentos a cómo termina esta interna.






Diego (6): otro que tuvo un buen partido. Cada vez más maduro en su puesto, se bancó todas las que se vinieron en el complemento y cerró el arco por cuarta vez en el año (casualmente, cada vez que mantuvo la valla invicta el equipo no perdió). La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, ya que el hecho de ser el único que quiere ir al arco lo protege de la traicionera mano del azar. Estrenó casaca setentista color naranja, y cambió la racha, por lo que está condenado a traerla hasta que se corte la onda. Le baja el puntaje su indecisión para salir luego del remate en el travesaño del primer tiempo.


Mauri (6): si vociferara y mirara feo a jueces y rivales, más de uno creería que el que jugó fue El Cabo. Es que nada hizo extrañar la vehemencia del ayer ausente oficial de la bonaerense a la hora de despejar con violencia el balón o desestabilizar delanteros a puro pechazo. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, lo que le permitió cagarse de risa del Poten como cinco minutos seguidos.

Javier G. (6): volvió a ocupar el sector derecho de la zaga y lo hizo con criterio. Se mandó cuando pudo al ataque y se lo vio hacer por lo menos tres saques laterales correctamente, algo que marca a las claras sus progresos. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, pero bien que se asustó cuando, en el nerviosismo del final, un ofuscado rival lo intimidó con un críptico "¡Apagá la tele!" (?).

Pablo (6): buen partido del Sarachu Menos Bueno, muy metido en la trascendencia del cotejo. Venía bárbaro: primero, la suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, ya que quedó excluído del mismo por ser el jugador que acaso más veces ha salido en la temporada; después, porque cerró su sector y aportó mucho en ataque con sus frenéticas subidas. Pero cuando el equipo trataba de sostener la diferencia a su favor, una lesión en su muñeca lo sacó de la cancha y lo obligó a utilizar los excelentes servicios médicos del predio. Se terminó el campeonato para él.

Seba (6): fue el complemento perfecto para la tarea de Rodrigo, en el círculo central. Corrió para uno y otro lado, puso eso que hay que poner, y siempre intentó jugar con claridad. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, ni nadie le preguntó si quería salir.

Javier S. (6): mejoró el nivel de los partidos anteriores, de la mano del crecimiento de todo el equipo. Aportó en ofensiva y hasta tuvo su chance, muy clara, en el segundo tiempo, pero se le fue desviada. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, ya que fue uno de los jugadores que se comió el banco recientemente.

El Dibu (6): le cayó bien el retorno de su hermano, y volvió a mostrar algunas de las luces que encandilaran a los dirigentes hace unos años, cuando fue adquirido por la institución verdiblanca. Osadía, buen pie, garra: rasgos de un jugador que tambien quiere retornar. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, pero en el primer tiempo se pegó un golpe en la cabeza que llenó de ilusión al Poten. En el complemento, ocupó el sector dejado por Pablo con mucha voluntad para defender la victoria.

Guille (6): se movió libremente entrelíneas, jugando como media punta. Así pudo asociarse con mayor facilidad con los volantes limeños y preocupar a los defensores momeños. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, pero, conocedor de los códigos, devolvió gentilezas (la semana pasada fue elegido como la figura del equipo) y le dejó su lugar al Poten, para que el pobre juegue un rato.

Poten (6): ingresó en el complemento, cuando el equipo ya ganaba, y la variante no alteró el esquema del equipo. Jugó algunos minutos como segundo delantero, junto a Andrés, pero luego, cuando el equipo se quedó con diez, bajó al mediocampo, donde se lo notó voluntarioso pero un poco desorientado. La suerte no estuvo de su lado: en el sorteo le tocó salir y comerse medio partido en el banco, y hasta registró su propia desgracia para este medio, ante las risas de los demás. Tenía un gol prometido, pero así no se puede.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Salvó las papas

El honor de La Lima quedó a salvo: venció por 1 a 0 a La Moma y alejó definitivamente el fantasma del zapaterismo. En un partido chivo, aguantó la diferencia con 10, por lesión de Pablo. Estos tres puntos renuevan la confianza y alimentan la ilusión: si gana el sábado que viene redondeará la mejor ronda del año.
Suele pasar cuando a los grandes les tocan el orgullo: una fuerza misteriosa emerge desde lo profundo para poner las cosas en su lugar. Así parece haber sucedido ayer por la tarde, en el predio de Arana, cuando el vapuleado equipo verdolaga enfrentó al irregular La Moma, por la penúltima fecha de la segunda ronda del Clausura. Uno, sin puntos; el otro, con tan solo tres. Poca diferencia. El momento ideal para revalidar aquél que fuera el único triunfo en los últimos cinco meses, justamente frente al mismo rival, por la primera ronda.
En aquella oportunidad, el 8 de septiembre pasado, La Lima vencía a La Moma por 2 a o (próximamente postearemos material inédito de ese partido, relegado en su momento por la depresión del Poten), luego de una sequía de victorias que se había prolongado por 84 días, y se creyó entonces que la racha había cambiado definitivamente. Pronto pudo verse que no fue tan así y recién ahora, 63 días después, el "verde" logró quedarse nuevamente con tres puntos muy valiosos, no tanto para las frías matemáticas como para la deteriorada autoestima de los "jugadores" limeños.
Los observadores coincidieron en apuntar que demasiadas cosas poco habituales sucedieron ayer. Por empezar, el retorno de un grande: Rodrigo, el hermano del Dibu volvió a las canchas luego de un cuatrienio sabático, forzado por una lesión grave en su rodilla. El mayor de los Carmona jugó el partido completo en el mediocampo limeño y demostró lo importante que puede ser para este equipo, aún sin estar al cien por cien de sus posibilidades. Otra cosa muy poco habitual fue el retorno al gol de quien ha sido el máximo artillero en la historia del equipo verdoso. Andrés, a quien ya se lo empezaba a cuestionar por lo bajo (es delantero y no hacía goles desde hacía 106 días, en el amistoso frente a Wilkinson), no solo clavó un zapallazo que fue definitivo: también se levantó temprano y trabajó con la pala en el jardín de su casa, algo rarísimo, por cierto. Otra extravagancia absoluta fue la que pudo observarse minutos antes de comenzar el partido: por primera vez después de muchos años se sorteó qué jugador debía quedarse en el banco de suplentes. Obviamente, perdió el Poten. Estas rarezas, entre otras cosas que pasaron ayer, parecen tener el destino ineludible de cábalas a adoptar por el plantel, algo que preocupa, sobre todo, al veterano delantero.
A pesar de ausencias importantes (El cabo, Lautaro, Patico, a último momento), La Lima no tuvo problemas para plantar el equipo: Diego, en el arco; de líbero, Lean, y Mauri de segundo marcador central; marcando la punta izquierda se ubicó Pablo y Javier G. tomo el sector derecho de la zaga; en el mediocampo, un doble cinco con Seba y Rodrigo, acaso la novedad saliente; Javier S. jugó por la banda derecha y el Dibu lo hizo por izquierda; Guille jugó como media punta y Andrés fue el más adelantado de la ofensiva. El Poten, está dicho, jugó de camarógrafo todo el primer tiempo.
Iniciado el encuentro, al "verde" se le hizo difícil tomar el control de la pelota. Desprolijidades de uno y otro lado impidieron ver un buen espectáculo: la pelota no la tenía nadie y se iba una y otra vez por la línea de cal sin que se pudieran hilvanar jugadas interesantes. Una de las primeras la tuvo el Dibu, que, solo frente al arquero, la quiso colocar pero la pelota no dobló y se fue a la calle. De todos modos, ya se notaba un mejor juego asociado, a partir del despliegue de Seba y Rodrigo.
La Moma, intentaba meter pelotazos al área, pero la defensa limeña, ordenada, rechazaba sin problemas. Una muy clara iba a llegar luego de un tiro libre ejecutado desde la izquierda, que reventó el tavesaño, Diego demoró en salir y Mauri tuvo que cometer un claro penal, que el juez ignoró.




Ya partió el tiro libre que va a dar en el travesaño limeño


Poco después, iba a llegar el único gol del partido. Mauri rechazó violentamente un intento ofensivo de La Moma, con un pelotazo que pasó la mitad de cancha y le cayó a Rodrigo. El volante, casi sin detener el balón, extendió hacia Andrés que subía por la franja izquierda. Inexplicablemente, el defensor no salió al cruce y Pólvora Seca aprovechó para rematar desde lejos por encima de la atípica humanidad de Miki, el arquero rival, y colocar el balón en el ángulo del segundo palo. Un golazo como para reivindicar al Doctor, tan alejado de las redes últimamente.

Los jugadores limeños festejan el gol, los momeños lo lamentan

Con el 1 a 0 a favor, La Lima empezó a controlar los tiempos del partido y La Moma comenzó a desesperarse por el empate, sin encontrar la fórmula para vulnerar a una (esta vez sí) concentrada defensa. Por si fuera poco, tanto Javier G. como Pablo aportaron ofensivamente al soltarse por sus respectivas bandas. Un libreto muy poco usado esta temporada por parte del verdolaga.

En el entretiempo la variante del Poten por Guille buscaba no alterar el equilibrio y la solidez que había encontrado la zaga limeña. El esquema no sufría variantes y el objetivo era aumentar la diferencia y cerrar el partido. No faltaron chances: un remate de Rodrigo dio en el travesaño y un par de pelotazos al área pusieron en apuros a la defensa rival.

Pero a poco de comenzado el complemento, agotado el único cambio disponible, La Lima iba a quedarse con diez. Pablo fue derribado y al caer se torció la muñeca, y ya no pudo continuar. Algunos compañeros se replegaron inmediatamente, ante lo que creyeron una riesgosa inferioridad numérica. Pero grande fue la sorpresa al caer en la cuenta de que La Moma jugaba con diez desde el inicio del encuentro, con lo cual, ahora, las cosas quedaban más parejas.

Así y todo, el conjunto momeño parecía tener uno más. La Lima replegó al Dibu, con lo que perdió juego en el mediocampo, y al Poten, con lo que perdió juego en el mediocampo y en la delantera. El objetivo pasaba a ser exclusivamente conservar el statu-quo, hasta el pitazo final, que amagaba en demorarse en virtud de las reiteradas interrupciones en el juego. La Moma iba e iba, y La Lima sacaba todo como podía e intentaba de contragolpe.

En tres oportunidades La Lima pudo marcar el segundo y sellar el resultado. Primero, Javier S. recibió un pelotazo cruzado del Poten, dominó e ingresó frontal al área, pero definió defectuosamente. Más tarde, lo tuvo Rodrigo (se acercó muchas veces al área rival), que se escapó y frente al arquero remató exigido y desviado. Y luego el Poten, por izquierda tocó ante la salida del arquero, pero sin fuerza; la pelota iba al arco, pero llegó un defensor y rechazó al córner.

La Moma tuvo, a su vez, no pocas chances de mucho peligro. El cambio de Miki, que dejó el arco y se fue a jugar de nueve, complicó demasiado a la defensa limeña. Un cabezazo de Miki, que cruzó todo el arco, un remate debajo de la valla que se fue por arriba, sumados a los continuos centros al área, se cuentan entre las numerosas chances de empatar que tuvo el rival.

Sobre el final, todo se jugaba en el campo limeño, pero la zozobra final no alcanzó para cambiar la historia, y La Lima se quedó con un triunfo valiosísimo. La alegría de los jugadores limenses lo decía todo: vuelven jugadores, vuelven las victorias, vuelve el blog. Quién no se ilusiona con que vuelva el fútbol, un día.

sábado, 10 de noviembre de 2007

Todo por un punto

La Lima juega esta tarde frente a La Moma, en la penúltima fecha de la primera fase. Necesita asegurarse, como sea, un punto que aleje el peor de los fantasmas: si pierde los dos partidos que quedan terminará una ronda sin puntos, por primera vez en su historia. Preocupación y tensa vigilia de los fanas limeños.

Cuando a principio de año la irregularidad del equipo verdolaga hacía prever un período complicado en cuanto a resultados deportivos, nadie imaginaba siquiera que, a pocas semanas del receso veraniego, el presente iba a ser tan oscuro. Es que tal irregularidad devino en la peor de las regularidades, la del equipo que gana casi una vez por estación. Muy poco como para entusiasmar a alguien.

Repasemos los triunfos limeños: el amistoso frente a Santo Diego (10 de marzo, verano), el primer partido con Funebreros (por el Apertura, el 1º de mayo, otoño), la revancha con Funebreros (16 de junio, otoño, casi invierno) y, justamente, contra el rival de esta tarde, La Moma, en la primera ronda del Clausura (8 de septiembre, fin de invierno). Poquísimo.

Para colmo de males, de los otros resultados posibles, hasta los empates parecen lejanos y sólo las derrotas, hilvanadas una tras otra cual ristra de chorizos en los últimos tiempos, a veces jugando muy mal y a veces jugando un poco menos mal, parecen ser resultados posibles cuando La Lima pisa el "césped" sábado a sábado.

Así y todo, jugados casi treinta partidos en lo que va del año, resulta tan heroico como pintoresco lo de los sufridos players limenses: no se han borrado de un solo partido, y hasta han clasificado en el torneo Apertura, merced a su comportamiento ejemplar. Un espejo en el que deberían mirarse los resultadistas de siempre.

Pero más allá del romanticismo de este colectivo pseudo deportivo, las horas que se viven imponen tomar urgentemente alguna medida que resguarden el ya mancillado honor de la casaca verdiblanca. Y este partido, el que desde las 14.45 jugará frente a La Moma, es una oportunidad para poner las cosas en su lugar: una victoria daría tres puntos fundamentales para animarse a soñar con la mejor campaña en una ronda, en este 2007, ya que, ganando el último partido, la Lima alcanzaría la friolera de 6 puntos. Una meta que, a pesar de todos los pronósticos, no deja de ser posible.

Como dato saliente para el partido de esta tarde puede señalarse el esperado regreso de uno de los mejores jugadores que pasaron por La Lima, luego de una prolongada inactividad. Rodrigo, el hermano del Dibu, prometió jugar unos minutos en el necesitado mediocampo limeño, recuperado ya de una operación en sus rodillas. Quizás este sea el estímulo que precisa el "verde" para dejar atrás, de una vez por todas, esta triste realidad.

La concentración está prevista para las 14, en el Bimbo. ¡Vamos, limones!

Video: Previa y plaza de la derrota ante Caballos

Después de cierto tiempo, vuelvo a colgar un video antes que quede desactualizado.

Poten

viernes, 9 de noviembre de 2007

Instantáneas de otro sábado perdedor

a la filial limeña "Morocha Maluka"




Un Bimbo con buen clima




Habilidad I: Guille la duerme



Habilidad II: Diego, puro equilibrio sin manos






Habilidad III: Patico le chamuya a la pelota





Los muchachos miran otro partido, a ver si roban una idea


¡Desaten al Dibu!

Javier G. emula al último Olmedo, "canalla" como él.

Javier S., consternado.

Hay que volver: Andrés apela a toda su seducción desde la banquina



La barra rememora aquellas plazas felices de otras épocas


Lean y Pablo se intoxican con Quilmes; el Dibu con Quatro Pomelo

"¡¡Qúe me sacá' foto', gato!!"



Apenas se aprecia: lo que Guille lleva en el sobaco es Coca Cola



Tres boludazos


El Poten, serio como perro en bote



jueves, 8 de noviembre de 2007

Guille, el mejorcito

Guille (seven up): Fue el mejor del verde, y le alcanzó con poco. Tiene un estado físico propio de un rival, pero naufraga en la marea revuelta del mediocampo limeño. A la hora de armar juego, tiene menos socios que Gimnasia. Una lástima.


Diego (six): cada vez más rápido en las salidas y seguro para cortar. Le crecieron manos e igual se comió dos, pero ya lleva tres partidos sin goleadas en contra, algo que ilusiona al plantel: si sigue así, la valla en cero pronto dejará de ser una utopía.




Patico (cinq): no se parece ni en fotos a aquél líbero idealista y joven, de hace unos meses. La actividad política, plena de viajes y fiestas universitarias, le está socavando la carrera como deportista. De haber dormido más de tres horas, hubiera sido otra cosa, sin dudas.



Pablo (cincotta): otro que voló bajito. En el primer gol de Caballos no logró evitar que tiren el centro. Y después ... bue ...




Mauri (sei): el "blondo" fue el más expeditivo de la defensa a la hora de rechazar como sea, cuando la tropa rival se venía encima.


Javier G. (0-40, break point): tuvo problemas como los tuvo todo jugador limeño. Encima, esta vez no aportó móvil, con lo cual no da ni para elogiarlo por interés. Muy metido en la presentación de su próximo libro, pero poco en el angustiante presente del sector derecho de la defensa.



Lean (danger four): lejos del nivel de otros partidos, no fue el distribuidor de juego que La Lima precisaba. Perdió reiteradas veces al intentar vulnerar la línea media de Caballos, y en una de esas cagadas llegó el gol que, a la postre, sería el que sellara la diferencia.



Dibu (cincunegui): conserva destellos de aquella habilidad previa a los días de jarana que terminaron por arruinarlo. Eso sí, su sistema nervioso no le permite, a esta altura, tener reflejos, y los rivales se lo degluten mientras intenta gambetearlos.



Javier S. (quatrocchi): ¿qué decir del ahora volante por derecha, qué crítica se le puede hacer si ya se ha castigado impiadosamente solo? Encima, en el primer gol lo anticiparon. Tiene demasiada presión encima, algo que a los pibes le juega en contra. El sábado tiene revancha



Andrés (cinque): el delantero limeño sigue bregando por anotar su primer gol en el Torneo Clausura, jugados ya diez partidos. Para eso no escatima esfuerzo ni reclamos a los referís, tan solo le falta un poco de fútbol. Volverá al gol en cuanto el Poten, el otro "delantero", le deje patear los penales.



Poten (zes): el veterano se desquitó sobre el final, convirtiendo el penal del descuento con una muy buena ejecución. Además, tuvo otras tres o cuatro chances en el resto del partido, más que las que tuvo en todo el último mes. Aunque con el mismo pobre nivel del once limeño, se lo notó enchufado (desde Europa le siguen los pasos y quieren sus goles) y recuperado de un bajón que se llevó puesto hasta este blog.

Horizonte negro

La Lima continúa su caída sin fin: perdió su cuarto partido consecutivo y marcha último en la zona J, sin puntos. Caballos, el puntero de la zona, le ganó por 2 a 1 y profundizó la crisis en el "verde".


En lo que ya es una racha sin precedentes, La Lima lleva perdidos los cuatro encuentros jugados en la segunda ronda, y se asoma peligrosamente a la posibilidad histórica de terminar última y sin unidades, algo que jamás sucedió en los diez años de historia del equipo. El último sábado tuvo como verdugo de turno a Caballos, un equipo que ha levantado el nivel mostrado en la primera ronda y tiene grandes chances de clasificar, al quedar como único puntero de la zona cuando aún le resta jugar un partido.

El equipo verde se presentó con la remanida obligación de quedarse con los tres puntos, compromiso que sábado a sábado elude infaliblemente. Esta vez no hubo posibilidades de variantes tácticas, tan solo los once jugadores reglamentarios se hicieron presentes en el predio de Arana, algo que marca a la claras la falta de motivación del plantel: ni el clima primaveral, ideal para jugar al fútbol y luego bajarse unas birras en la plaza, alcanza para revertir la apatía que provoca el nivel de juego mostrado desde hace meses.

El plantel limeño se formó con Diego en el arco, Patico de líbero, Mauri de seis, y Javier G. y Pablo marcando los laterales; en el medio Lean se paró de volante central, el Dibu un poco más adelante, y Guille y Javier S. por las bandas; arriba, Andrés y el Poten.


El partido se jugó con un viento muy fuerte que iba de un arco al otro, y a La Lima le tocó, luego de perder el sorteo, atacar con el viento a su favor en el primer tiempo. Esta circunstancia dio pie para que, de movida, el verdolaga comenzara el encuentro a puro papelón: el puntapie inicial del partido, a cargo del Poten, resultó un disparo, supuestamente al arco, desde mitad de cancha, que se perdió por la línea de fondo, demasiado lejos de la valla y ante la mirada pudorosa del resto de los jugadores. Lo misterioso de la jugada hizo suponer a los más desprevenidos que se trataba de una estrategia que consistía en dejar, de inmediato, la pelota en poder del rival, no se sabe bien con qué intención.


Lo cierto es que no fue la única imprecisión en el juego limeño, iban a llegar muchas más. De todos modos, a poco de comenzado el partido, el veterano delantero iba a tener una chance de revancha, cuando tomó un mal rechazo de la última línea de Caballos y frente al arquero, remató mordido y apenas desviado.


Más allá del peligro inicial sobre su arco, Caballos no demoró en hacerse del control del juego, merced al buen trabajo de sus volantes centrales que se cansaron de recuperar pelotas para luego cruzarlas inmediatamente a las espaldas de los zagueros limeños. La defensa del verde tuvo serios problemas, a pesar de contar con el viento a favor para atenuar la velocidad de los ataques rivales. Sin dudas, la clave estaba en el mediocampo: la dificultad de los volantes limeños para desarrollar juego facilitaba la marca de los jugadores equinos, que se jugaban el liderazgo de la zona en cada pelota.


La Lima tuvo alguna otra chance (un cabezazo del Poten, desde lejos), antes de que llegara la apertura del marcador. Y como dice una frase bastante original, "los goles que se erran en un arco, se sufren en el otro", (o algo así, no importa). Promediando el primer tiempo, en una jugada cerca del banderín del córner, un delantero rival sacó un sorpresivo centro que sobró a Diego y cayó en el punto del penal. Allí, el delantero más alto de Caballos anticipó a Javier S. y clavó un cabezazo que significó el 1 a 0. Otra vez a remarla desde atrás.


La Lima perdía otra vez, y la nefasta combinación de poco fútbol, menos estado físico y cero concentración (se regalaron pelotas increíbles hasta en saques laterales) hacía muy cuesta arriba cualquier intento de revertir el resultado. Para colmo, se fue el primer tiempo, y el complemento iba a ser con viento en contra. La consigna era complicada: cualquier pelotazo tenía pocas chances de éxito, pero tampoco el juego por abajo era una garantía, dada la probada imposibilidad de realizar tres pases seguidos por parte de los jugadores del "verdín".



Cuando, aún sin jugar bien, La Lima procuraba el empate con esporádicas llegadas al área rival, iba a llegar el segundo gol de Caballos. Lean intentó salir de su campo con la pelota en su poder, pero fue presionado por el volante central rival, de muy buena tarea, que le quitó el balón y contraatacó. La defensa, mal parada, nada pudo hacer para evitar el 2 a 0 que parecía sellar definitivamente la suerte del team verdiblanco.


A cuatro del final, iba a llegar el descuento limeño, algo que, acaso, agregó una pizca de emoción al epílogo y atenuó, en los fríos números, lo catastrófico del presente verdolaga. Luego de un tiro libre desde la derecha del ataque verde, cuando llegaba el centro al área, el juez vio un agarrón de un defensor de Caballos a Javier G. y no dudó en pitar penal. El Poten se hizo cargo de ejecutar la pena máxima, y con disparo alto al ángulo del palo izquierdo marcó el 1-2, a pesar de la estirada del arquero.


Los minutos finales se jugaron a muerte. La Lima quemó los últimos cartuchos, tratando de llegar al empate, pero no hubo tiempo para casi nada más. Otra derrota que ya casi ni duele, de tanta costumbre. Ahora se vienen dos partidos importantísimos, antes del final de la primera fase: La Lima buscará obtener un punto para no terminar "zapatero" una ronda, por primera vez en su historia.

martes, 6 de noviembre de 2007

Imágenes de la derrota frente a Los Satur

La nave que le prestaron a Javier G. venía con disco de Los Gatos incluído
La tradicional espera en el Bimbo
"No me tomes la pancita", amenaza Diego
¿De qué se ríe Lean?
Los muchachos se preparan para la biaba
Parecen futbolistas ¿no?

Algunos tratan de divertirse un poco antes del garrón de siempre

"Para qué habré jugado antes de venir"

Alguna vez había que poner alguna foto del partido

El Poten y su despliegue incansable

Pablo es amonestado

Diego en acción

Diego encañona al hijo del Cabo


Seba se duerme una siestonga

"Seguro que el sábado que viene ganamos"

Todo seriedad y preocupación: se terminó la cerveza

Rostros que lo dicen todo


¿En qué estará pensando Mauri?

Patico pasa una botella vacía



"Sacame una foto como que estoy tomando"