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martes, 6 de mayo de 2008

¡Dibuje, maestro!


La figura : el Dibu (86): enarboló su gambeta alocada para llevar al equipo limeño adelante, cuando Drink Team empezaba a meterlo en su propio arco. Además, raspó como si fuera una final y terminó aguantando el vendaval "etílico" de los últimos minutos como un defensor más.











Diego (79): gran partido del golero albiverde, haciendo uso y abuso de sus manos y del "ojete" (tres pelotas dieron en los palos) para cerrar el arco por tercera vez en el torneo. Bien ubicado, prácticamente no dio rebotes y tapó una en el primer tiempo, a quemarropa. Un poco desconcertante cuando debe poner la pelota en juego.

Lean (72): jugó el primer tiempo como líbero, robándole el puesto a Patico, y volvió a cumplir. Con el ingreso del viedmense, en el complemento, se tiró a marcar la punta derecha y lo hizo muy bien, barriendo una y otra vez hacia el costado.

El Colo (71): marcó la punta derecha en la primera parte, y no tuvo mayores inconvenientes. Salió en el segundo tiempo, y lo hizo sin problemas. Multifacético, se mandó una cara muy graciosa en la plaza y hoy es motivo de risa de los lectores de este blog.

El Cabo (70): por poquito no pudo cumplir con su sueño de jugar un partido entero, ya que tuvo que salir, golpeado. Mientras estuvo en la cancha, fue vital para contrarrestar el peligro que acercaban los lungos del rival.

Javier S. (71): marcó la punta izquierda y en el primer tiempo se le complicó un poco. Fue de menor a mayor, y sobre el final se puso el overol y laburó duro para aguantar la victoria. Cada vez más regular.

Rodrigo (71): buen retorno del volante central, aportando la cuota de fútbol en el mediocampo en ausencia del Primo (secuestrado). Salió en la segunda mitad, y fue cuando La Lima empezó a perder la pelota.

Javier G. (82): ¡Qué momento el del pendejo! Nuevamente se paró en el círculo central y justificó su persistente titularidad con otro gol de tres puntos. Parece que aprendió a cabecear.

Guille (75): se complementó bien con Javier S., volcado sobre el sector izquierdo, y buscó siempre llegar a posición de ataque, algo que no fue muy del agrado del coloradito que lo marcaba.

Víctor (83): es el jugador más desequilibrante de La Lima de tres cuartos para arriba, hoy por hoy. Exige siempre, y si no hace el gol, genera algo a cambio. El sábado anduvo con poca puntería, pero de una falta que le hicieron sobre la línea de fondo llegó el gol limeño.

Andrés (77): jugó un buen primer tiempo, aunque todo el equipo estuvo un poco lejos del arco rival. Tuvo una bastante clara, pero el remate fue débil. Se le sigue negando el gol, pero son rachas.

Patico (72): "se comió el banco" por primera vez en lo que va del 2008 y lo hizo correctamente. En la segunda etapa corrió un poco más, jugando como líbero, y, con su primera victoria en el torneo, evitó de una buena vez el injusto señalamiento como mufa del plantel.

El Poten (71): entró en la etapa final y estuvo cerca del gol, en una buena combinación con el Dibu. Después se hizo cargo de un par de pelotas paradas, y una fue gol y la otra estuvo cerca. No fue mucho su aporte, pero fue más que lo que venía mostrando.

Lautaro (70): jugó pocos minutos, y debió ingresar en el momento más complicado, cuando Drink Team se venía por la igualdad. Aportó lo suyo: oficio y temperamento para aguantar los toscazos. Le faltó, como aporte, algo de ubicación a la hora de atacar (picó unos siete metros adelantado en un inmejorable contragolpe verdolaga).

Mauri (--): ingresó faltando muy poco y colaboró en la defensa para sostener el cero en la valla limeña.

Nota: se califica sobre un total de 100 puntos, de acuerdo a la Ley Nº 28.773

lunes, 19 de noviembre de 2007

Y volvió, volvió...

... o algo parecido cantaría hoy el otro Rodrigo, el cuartetero cordobés, de no haberse hecho torta en la fría madrugada del 24 de junio de 2000. Qué otra expresión cabe ante este regreso, tan esperado como provechoso, de nuestro Rodrigo, la figura del último sábado. El resto, apenas por debajo, en un rendimiento parejito.


La figura: Rodrigo (7) : Ese gol antológico sobre el final marcó la diferencia sobre el resto. Aunque nadie dudaba que su presencia jerarquizaría el mediocampo limeño, el hermano del Dibu ya está demostrando que su regreso es cosa seria. Bien acompañado, maneja los hilos de la línea media, algo que, cuando recupere el estado físico totalmente, será determinante. Tuvo un premio merecido a todo el sacrificio que significó recuperarse de la lesión en la rodilla.








Diego (6,5): cada vez más seguro. Descolgó centros, no dio rebotes, salió rápido. Tuvo, claro, un error, y como sucede siempre, lo pagó el equipo con el 0-1 abajo. Pudo haber sido peor, pero fue el tirón de huevos que necesitaba este gigante dormido que es La Lima para revertir la baraja.

Javier G. (6,5): muy bien, como toda la defensa. Como la Brujita Marabunta (de Patolandia, ¿se acuerdan?), te pone los pelos de punta cuando debe hacer correr la pelota rápidamente, ya que lo hace con una parsimonia un tanto perversa, como si disfrutara al enervar a los posibles receptores de sus calculados pases. En esta oportunidad se asoció mucho más a los (esta vez) dinamicos volantes limeños.

Patico (6,5): bien acomodando la defensa, preservó su puesto como último "hombre" y empujó al equipo a la victoria desde atrás. A fuerza de garra, voz de mando, concentración y fútbol, se sacó de encima una pesada mochila: la acusación de "piedra", que injustamente cayera sobre él la semana pasada, quedó al margen definitivamente con el pitazo final del juez. Aunque muchos la tuvieron bien presente luego de la jugada ridícula que terminó en gol y significó la transitoria victoria del team betense.

Mauri (6,5): correcta labor del grandote, cada vez más sólido. La tarea del mediocampo aveces le facilitó las cosas y a veces se las complicó. Hizo buen tándem con Patico, aunque en la inesperada jugada del gol rival, cuando quiso reaccionar, Los Betos ya festejaba la conquista hacía rato.

Lean (6,5): volvió al puesto de marcador de punta izquierdo, ese en el que tantos jugadores han terminado lesionados, y lo hizo correctamente. Intentó salir por ese sector y tomó sin problemas las marcas. Muy bien organizando una fiesta por la noche.

El Primo (6,5): saludable retorno de este gran jugador. Lo que resignó de marca, lo aportó con creces en ofensiva, y esta vez tuvo socios, a diferencia de tantos partidos en el pasado. Tuvo un par de chances claras cuando pisó el área. Dos detalles a favor: puso auto e hizo plaza. Que se repita.

Seba (6,5): el jugador más viejo del equipo (sí, es más viejo que el Poten) fue el que se puso el overol en el medio cuando había que cortar el circuito del rival. Corrió y metió, y cuando pudo se sumo al juego en ofensiva. Bajo su rendimiento luego del gol de Los Betos, pero levantó en el final, como si fuera un pibe más.


Guille (6,5): muy bien por el viedmense, fue el volante que mas pisó las dos áreas. Estuvo en la marca (salvó la segunda caída de la valla) y llegó a posiciones de gol varias veces. Muy regular lo del todoterreno.

Andrés (6,5): apareció cuando las criticas arreciaban, a causa de su juego en exceso lírico. Aunque por momentos ausente y quisquilloso con el referí, una subida suya derivó en el gol en contra que abrió el camino a la victoria, y ahí todos cerraron bien el orto, con justicia.

Poten (6,5): con altibajos, estuvo bien retrasándose para asociarse con los volantes y armar juego, pero intrascendente para definir las jugadas. A su edad, no tiene que tomar vino antes de jugar, con ese calor. Sigue siendo clave, como impensado, su buen estado de ánimo.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Tres para triunfar

La vuelta a la victoria tuvo tres pilares fundamentales, dentro de un rendimiento bastante parejo: Lean, Rodrigo y Andrés, uno por línea, fueron los principales responsables de esta nueva alegría.

Lean (7): la tuvo difícil cuando llegó sobre la hora, vestido muy ridículamente, y se encontró con la sorpresa de que Patico no jugaba. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, pero le tocó jugar de líbero. Y lo hizo muy bien, sobre todo en el segundo tiempo, cuando La Moma desbordaba el mediocampo y se venía con todo, cortando y sacando todo como se podía. ¿Encontró su puesto?¿Lo perdió Patico?





Rodrigo (7): y volvió una tarde, dirán las crónicas. Gran relanzamiento de este flor de jugador, que viene de bancarse una pesada rehabilitación y ahora deberá bancarse a los pesados jugadores de La Lima. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo. Su criterio para jugar el balón en el mediocampo le agregó fútbol al "verde" y potenció a los compañeros que lo rodearon. Llegó un par de veces a posición de gol, y cerca estuvo de anotar. La Lima lo necesitaba.







Andrés (7): cerrole el orto a más de uno con ese golazo que significó tres puntos vitales y le reservó un lugar en el podio. No mojaba en partidos oficiales desde aquel gol contra Sordito, sobre la hora, el 9 de junio. Cinco meses se hizo esperar su aporte más valioso al equipo, más allá de su acostumbrado sacrificio para presionar a los rivales y lloriquear a los árbitros. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, pero resulta lamentable la oscura maniobra utilizada para dejar afuera al Poten, sacando el papelito con la "P" y asegurándose la gloria. Atentos a cómo termina esta interna.






Diego (6): otro que tuvo un buen partido. Cada vez más maduro en su puesto, se bancó todas las que se vinieron en el complemento y cerró el arco por cuarta vez en el año (casualmente, cada vez que mantuvo la valla invicta el equipo no perdió). La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, ya que el hecho de ser el único que quiere ir al arco lo protege de la traicionera mano del azar. Estrenó casaca setentista color naranja, y cambió la racha, por lo que está condenado a traerla hasta que se corte la onda. Le baja el puntaje su indecisión para salir luego del remate en el travesaño del primer tiempo.


Mauri (6): si vociferara y mirara feo a jueces y rivales, más de uno creería que el que jugó fue El Cabo. Es que nada hizo extrañar la vehemencia del ayer ausente oficial de la bonaerense a la hora de despejar con violencia el balón o desestabilizar delanteros a puro pechazo. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, lo que le permitió cagarse de risa del Poten como cinco minutos seguidos.

Javier G. (6): volvió a ocupar el sector derecho de la zaga y lo hizo con criterio. Se mandó cuando pudo al ataque y se lo vio hacer por lo menos tres saques laterales correctamente, algo que marca a las claras sus progresos. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, pero bien que se asustó cuando, en el nerviosismo del final, un ofuscado rival lo intimidó con un críptico "¡Apagá la tele!" (?).

Pablo (6): buen partido del Sarachu Menos Bueno, muy metido en la trascendencia del cotejo. Venía bárbaro: primero, la suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, ya que quedó excluído del mismo por ser el jugador que acaso más veces ha salido en la temporada; después, porque cerró su sector y aportó mucho en ataque con sus frenéticas subidas. Pero cuando el equipo trataba de sostener la diferencia a su favor, una lesión en su muñeca lo sacó de la cancha y lo obligó a utilizar los excelentes servicios médicos del predio. Se terminó el campeonato para él.

Seba (6): fue el complemento perfecto para la tarea de Rodrigo, en el círculo central. Corrió para uno y otro lado, puso eso que hay que poner, y siempre intentó jugar con claridad. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, ni nadie le preguntó si quería salir.

Javier S. (6): mejoró el nivel de los partidos anteriores, de la mano del crecimiento de todo el equipo. Aportó en ofensiva y hasta tuvo su chance, muy clara, en el segundo tiempo, pero se le fue desviada. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, ya que fue uno de los jugadores que se comió el banco recientemente.

El Dibu (6): le cayó bien el retorno de su hermano, y volvió a mostrar algunas de las luces que encandilaran a los dirigentes hace unos años, cuando fue adquirido por la institución verdiblanca. Osadía, buen pie, garra: rasgos de un jugador que tambien quiere retornar. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, pero en el primer tiempo se pegó un golpe en la cabeza que llenó de ilusión al Poten. En el complemento, ocupó el sector dejado por Pablo con mucha voluntad para defender la victoria.

Guille (6): se movió libremente entrelíneas, jugando como media punta. Así pudo asociarse con mayor facilidad con los volantes limeños y preocupar a los defensores momeños. La suerte estuvo de su lado, y no tuvo que salir por sorteo, pero, conocedor de los códigos, devolvió gentilezas (la semana pasada fue elegido como la figura del equipo) y le dejó su lugar al Poten, para que el pobre juegue un rato.

Poten (6): ingresó en el complemento, cuando el equipo ya ganaba, y la variante no alteró el esquema del equipo. Jugó algunos minutos como segundo delantero, junto a Andrés, pero luego, cuando el equipo se quedó con diez, bajó al mediocampo, donde se lo notó voluntarioso pero un poco desorientado. La suerte no estuvo de su lado: en el sorteo le tocó salir y comerse medio partido en el banco, y hasta registró su propia desgracia para este medio, ante las risas de los demás. Tenía un gol prometido, pero así no se puede.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Guille, el mejorcito

Guille (seven up): Fue el mejor del verde, y le alcanzó con poco. Tiene un estado físico propio de un rival, pero naufraga en la marea revuelta del mediocampo limeño. A la hora de armar juego, tiene menos socios que Gimnasia. Una lástima.


Diego (six): cada vez más rápido en las salidas y seguro para cortar. Le crecieron manos e igual se comió dos, pero ya lleva tres partidos sin goleadas en contra, algo que ilusiona al plantel: si sigue así, la valla en cero pronto dejará de ser una utopía.




Patico (cinq): no se parece ni en fotos a aquél líbero idealista y joven, de hace unos meses. La actividad política, plena de viajes y fiestas universitarias, le está socavando la carrera como deportista. De haber dormido más de tres horas, hubiera sido otra cosa, sin dudas.



Pablo (cincotta): otro que voló bajito. En el primer gol de Caballos no logró evitar que tiren el centro. Y después ... bue ...




Mauri (sei): el "blondo" fue el más expeditivo de la defensa a la hora de rechazar como sea, cuando la tropa rival se venía encima.


Javier G. (0-40, break point): tuvo problemas como los tuvo todo jugador limeño. Encima, esta vez no aportó móvil, con lo cual no da ni para elogiarlo por interés. Muy metido en la presentación de su próximo libro, pero poco en el angustiante presente del sector derecho de la defensa.



Lean (danger four): lejos del nivel de otros partidos, no fue el distribuidor de juego que La Lima precisaba. Perdió reiteradas veces al intentar vulnerar la línea media de Caballos, y en una de esas cagadas llegó el gol que, a la postre, sería el que sellara la diferencia.



Dibu (cincunegui): conserva destellos de aquella habilidad previa a los días de jarana que terminaron por arruinarlo. Eso sí, su sistema nervioso no le permite, a esta altura, tener reflejos, y los rivales se lo degluten mientras intenta gambetearlos.



Javier S. (quatrocchi): ¿qué decir del ahora volante por derecha, qué crítica se le puede hacer si ya se ha castigado impiadosamente solo? Encima, en el primer gol lo anticiparon. Tiene demasiada presión encima, algo que a los pibes le juega en contra. El sábado tiene revancha



Andrés (cinque): el delantero limeño sigue bregando por anotar su primer gol en el Torneo Clausura, jugados ya diez partidos. Para eso no escatima esfuerzo ni reclamos a los referís, tan solo le falta un poco de fútbol. Volverá al gol en cuanto el Poten, el otro "delantero", le deje patear los penales.



Poten (zes): el veterano se desquitó sobre el final, convirtiendo el penal del descuento con una muy buena ejecución. Además, tuvo otras tres o cuatro chances en el resto del partido, más que las que tuvo en todo el último mes. Aunque con el mismo pobre nivel del once limeño, se lo notó enchufado (desde Europa le siguen los pasos y quieren sus goles) y recuperado de un bajón que se llevó puesto hasta este blog.

lunes, 9 de julio de 2007

La Lima tuvo a su Santo Diego

El arquero limeño estuvo en lo más alto del podio del último partido del Torneo Apertura; cerquita, Guille y el Cabo.








La figura: Diego (8) : necesitaba un partido así, para renovar la confianza. Si el partido no se definió en el primer tiempo a favor de Santo Diego fue, en gran medida, por las acertadas intervenciones del "Gauchito Gil" limeño. Muy metido en lo que se jugaba, descolgó, tapó y llevó un poco de tranquilidad al resto del equipo. Por si fuera poco, en la definición por penales atajó uno y estuvo cerca de contener otro. Un premio a la perseverancia. Ojalá mantenga este nivel como piso para el torneo que viene.




Guille (7,5): fue la solución para el equipo ante la programada ausencia de Patico. Con otro estilo, resolvió correctamente y con velocidad cada ataque de Santo Diego. Bajo su comando, la última línea limeña dejó en offside a los delanteros rivales innumerables veces. Pateó muy bien el penal.

El Cabo (7): tuvo algunos probemas al comienzo, al intentar salir jugando sin precisión. Luego, cortó por lo sano y la revoleó cuanto fuera necesario. De arriba sacó todo y en el mano a mano, siempre impuso su oficio. Bien. El penal afuera, para ser sincero, se veía venir.

Mauri (6): otro responsable de que La Lima haya aguantado un empate. También le cascotearon su zona, pero respondió bien. Con el diario del lunes es fácil: debería haber pateado un penal.

Pablo (6): contagió su estilo al resto del equipo para poder mantener el punto (cuac!). Le cabe la misma consideración que al resto de la defensa, que hace ya seis fechas que no es goleada.


Javier G. (6): los cambios tácticos le asignaron una nueva posición en el campo de juego, la de volante por derecha. Cumplió, pero no escapa al problema global de imprecisión a la hora de pasar la pelota.


Seba (5,5): algo disminuído físicamente, pero con la moral alta como todo hincha de Tigre en estos días, corrió y metió en el mediocampo. Le faltó juego a la hora de atacar y le baja el puntaje el aparecer después de cinco partidos como si nada. A bancársela.


Lautaro (6): perdió en varias oportunidades la pelota, más por impericia propia que por virtudes del rival. Más allá de eso, lo de siempre, huevo y amor propio. Lo dijo bien clarito, antes de que terminara el partido: "Lo quisimos ganar". Ejecutó el penal con mucha calidad.

Dibu (6): irregular partido del volante, que por momentos entró en lagunas imperdonables (la más recordada: cuando pasó a varios rivales y automáticamente se quedó parado). Con molestias, se autoexcluyó del trance de los penales.


El Primo (6): volvió después de dos meses porque el equipo necesitaba gente, dejando atrás algunas diferencias con la prensa independiente que lo llevaron a un temporario retiro. Jugó en la delantera, y sufrió la poca claridad del juego del mediocampo limeño. Tuvo una en el complemento y se le fue por poco. En el penal, el arquero le adivinó la intención y se lo atajó.


Víctor S. (6,5): uno de los más sufridos por la defensa rival. Intentó asociarse con el Primo y tuvo su premio en el gol. Casi hace el segundo, y otra hubiera sido la historia si el partido no empezaba 45 minutos tarde: debió salir y le dejó su lugar al Poten, uno de los que, a la postre, falló en la definición por penales.


Poten (5,5): entró en la segunda parte por Víctor S. y prácticamente no aportó nada, más que nervios y presión para sus propios compañeros. Más vale que se recupere de sus lesiones durante el receso, de una vez por todas.

sábado, 23 de junio de 2007

Un nivel parejo

Calificaciones limeñas frente a Côte d´Ivoire, el pasado lunes

N. de la R: en esta oportunidad no hay podio. Todos los jugadores han sido calificados con el mismo puntaje, en claro homenaje a Pablo, el jugador número doce (te rompo el pómulo, quién te lo cose)

Diego (5,72): Ya se había acostumbrado a mantener la valla propia en cero, pero todo tiene un final, todo termina. Volvieron a marcarle, aunque esta vez no tuvo responsabilidad directa en los goles. Concentrado y metido en el partido, demuestra un entusiasmo envidiable.

Javier G. (5,72): a esta altura es impostergable reconocerle su presencia en todos y cada uno de los partidos de La Lima de la presente temporada. Dieciseis batallas, y en todas estuvo este soldado. A pesar de los comentarios malintencionados, que lo señalan como la constante más evidente de un equipo que casi siempre pierde, lo cierto es que se ha ganado un lugar en la historia limeña.

Diego el-primo-de-Germán (5,72): Hizo lo que pocos harían: aceptar jugar dos partidos para La Lima en 48 horas, poniendo en riesgo la buena imagen conseguida merced a su labor en el partido contra Funebreros. Esta vez le tocó reemplazar a Patico como útimo hombre, y lo hizo correctamente, cruzando a las espaldas del Colo y Javier G. y sacando todo de cabeza.

El Cabo (5,72): Buen partido del golpeado hincha de Huracán. Se repuso anímicamente y jugó sin resentimiento ni sed de venganza (a pesar de que el referí pertenecía al SADRA, como el cuestionado Daniel Giménez), marcando con firmeza pero sin perder la lealtad. Se temía que fuera él quien sepultara las chances limeñas de clasificar por buena conducta, pero nada de esto sucedió.

El Colo Lorges (5,72): volvió una tarde el ahora delgado zaguero K. Le tocó marcar la punta izquierda y no desentonó. Se le puede señalar, tan solo, que los dos goles vinieron por su punta, pero eso es una desdichada eventualidad del partido, y nada más.

El Gato Catriel (5,72): otro que se hizo cargo de defender los colores limeños, de onda nomás. Intentó siempre por el lado derecho, pero chocó a menudo contra la buena tarea de los defensores rivales. Se ganó a la hinchada en la gresca del final, cuando se peleó con los rivales como si hubiera hecho todas las inferiores en La Lima. Para que aprendan tantos que suelen venir de paseo.

Lautaro (5,72): Ocupó el centro de la cancha y, a pesar de estar disminuído físicamente, bastante hizo para llevar al equipo hacia adelante. Cuando pudo se juntó con Víctor, pero el rival empezó a llenar el mediocampo de jugadores y muchas veces quedó en desventaja numérica.

Lean (5,72): Se está acostumbrando a jugar todos los partidos hasta el pitazo final, algo que entusiasma a todos, sin dudas. Tuvo que replegarse más de la cuenta para colaborar en la marca con el Colo porque el rival atacaba mucho por su sector.

Víctor S. (5,72): Su último partido con La Lima había sido el 1-7 frente a Dynamo, hace tres meses, y nunca más se supo de él. Volvió ahora con sed de revancha, sed que aún debe conservar, lamentablemente. Tuvo un buen partido, pero no encontró demasiadas chances de asociarse en ofensiva con los delanteros limeños. Puso la gamba como si le pagaran por ello, y por eso se terminó ganando una amarilla, que puede ser la que salve a La Lima de jugar en el "torneo posta".

Andrés (5,72): Aceptable partido despedida de Pólvora Seca. No anduvo tan cerca del gol como en partidos anteriores, pero lo buscó siempre. Solidario, terminó corriendo todo lo que el Poten no pudo por su lesión.

Poten (5,72): Jugó casi todo el partido en una pierna, por una contractura sufrida en los primeros minutos. Paradójicamente, terminó corriendo más que cuando dice que está bien físicamente. Se paró entre los centrales rivales, y aprovechó su contextura física para pivotear los pelotazos que venían desde el fondo.

domingo, 17 de junio de 2007

Para variar, el mejor vino de afuera

La figura:

Diego (8): Excelente debut del primo de Germán. Se paró de cinco y desde esa posición comandó el juego limeño. Con su altura, ganó todas de arriba, desarticulando una y otra vez los intentos de Funebreros, casi siempre basados en pelotazos. También fue a buscar al área de enfrente, y así fue que marcó el gol del triunfo. Al final, ante la urgencia, cubrió el puesto dejado por Patico, y cumplió.





Diego, el arquero (6): Un partido redondo como el 0 que logró mantener en su arco. A pesar de algunas dudas que volvió a mostrar, por primera vez termina un partido con la valla invicta, y, por si fuera poco, trajo los documentos. Una tarde que difícilmente olvide.


Javier G. (6): Buen partido del tenis-boy. La diferencia numérica a favor le permitió pasar un poco más al ataque y, sin lugar a dudas, esa bocha que sacó sobre la línea lo hace, en gran medida, responsable de los tres puntos que sumó el equipo.


Patico (6) : Mostró aspectos nuevos y positivos, como eso de traer el autazo del padre para transportar a La Lima. En la cancha, volvió a mostrarse en el buen nivel de los últimos partidos. Una lástima la lesión del final, que, por los pronósticos preliminares, seguramente lo alejará de la titularidad por lo que queda del torneo y marcará una baja sensible para el equipo. Que no sea nada.


Mauri (6) : Volvió a trasladar al campo de juego la regularidad que viene llevando en el vestir. Cual su campera ya famosa, su pegajosidad en la marca es, valga la redundancia, toda una marca. Otra baja importante para el lunes: sus patrones ignoran la existencia de una bandera argentina, y por consiguiente, mucho más ignoran la existencia de un feriado en su honor ¡Qué pena!


Pablo (7) : Puso todo lo que había que poner, y, literalmente, dejó la sangre en la cancha. Si hay algo que de él no podrán decir es que se corta solo, porque fue cortado por el manejo imprudente del marote por parte de un rival. Su puntaje era similar al de sus compañeros, pero, en la infortunada jugada del final, sumó un punto (¡Cuac!)


Lean (6) : Emocionante partido del "joven" volante: hacía una rueda completa que no terminaba un partido jugando. Se asoció a menudo al juego ofensivo limeño, y lo hizo ¡sin lesionarse!.


César (6) : Una gestión de ultimísima hora lo acercó a La Lima por vez primera. Tuvo un buen partido, en su sociedad con Diego en el sector central de la cancha. Mucha actitud en el juego; metió fuerte, pero sin cargar de amarillas al equipo.


Dibu (6) : Mucho más ligado al ataque que a la marca. De hecho, después del gol, terminó el partido jugando de delantero. Desperdició un par de chances claras de gol. Ya se le va a dar.


Andrés (6) : Venía mojando y se le cortó la racha, pero anduvo muy cerca. A favor: se movió por todo el frente de ataque y buscó siempre. En contra: sigue llegando tarde al Bimbo. El lunes juega su último partido del torneo e intentará quedarse con el honor de ser el máximo "pichichi" limeño en la temporada.


Poten (6) : Jugó más retrasado, tratando de ponerse más en contacto con la pelota. En algunos casos, fue útil haciendo pases a quienes llegaban al área. Pasó a jugar de volante después del gol, y terminó parado de tres. Falló en los córners, pero estuvo preciso en la jugada del gol.

lunes, 21 de mayo de 2007

Goleador y figura

Guille, el mejor. Lautaro y Seba se suman al podio






La figura: Guille (7): no sólo hizo dos de los cuatro goles de La Lima frente a Zubeldía: es, además, el máximo goleador del equipo en lo que va del torneo. El sábado corrió y ganó por su sector incontables veces y tuvo su premio. Es uno de los pocos que no pueden faltar, y uno de los dos que no faltó a ningún partido. Capo total.


Diego (4): Una tarde para el olvido. Tuvo responsabilidad en, al menos, dos de los goles, y uno fue definitorio. Muy parado bajo los palos, se lo notó falto de confianza y no pudo transmitir la seguridad necesaria, como lo ha hecho en otros partidos. Necesita una revancha urgente.

Javier G. (5): Discreto partido. Levantó su nivel con el paso de los minutos, pero compartió errores con el resto de la línea defensiva.


Patico (5): Se equivocó en el primer gol (quedó enganchado), y en general le cuesta sacar a una defensa que se equivoca mucho. Se metió de lleno en el partido en el segundo tiempo y desde el fondo empujó al equipo hacia la levantada.


Mauri (5): Participó del desorden defensivo. Le costó rechazar de alto y lo anticiparon muchas veces. Una, por lo menos, terminó en gol.


Pablo (5): Se equivocó algunas veces en las salidas. Raspó cuando había que raspar. En la misma cancha en que hizo aquél memorable chapoteo se mandó un sombrerito antológico.


Dibu (6): Estático en la primera parte, levantó mucho en la segunda parte. Bien trasladando el balón.


Seba (6,5) : Entró nervioso y con poca dinámica. Luego se recuperó y corrió a todos. Se la jugó en el primer gol, habilitando a Guille. En el complemento, con Lautaro se llevaron puestos a todos.


Lautaro (6,5): Fue el motor del mediocampo. Aunque arrancó mal, llevó para adelante al equipo en los peores momentos. Mostró mucho carácter y firmeza en la marca, le habló a todo el mundo y jugó al filo de la expulsión. Además puso buenos pases a la hora de atacar.


Andrés (6): Otro golazo fundamental para recuperar la confianza. De a poco va reencontrándose con su nivel.


Gallego (6): Auspicioso debut del hermano de Mauri, con gol y todo. Mostró oficio y aportó lo suyo en ofensiva.

domingo, 13 de mayo de 2007

El cogotazo del final

Hubo tres jugadores que merecieron figurar en el podio del partido de ayer por la tarde: Javier G., Patico y Andrés. Pero, utilizando términos burreros, el delantero ganó por un cogote, con el gol conseguido en la única chance que tuvo, sobre la hora.



La figura:

Andrés (9,50) : El gol conseguido sobre el final (golazo, en realidad), después de casi diez meses de sequía, lo ubica por encima del resto, sobre todo porque significó el empate. Tuvo una sola y la mandó a guardar, para volver a recuperar la confianza que necesitan los goleadores. No tiene un 10, porque lo amonestaron, y contribuyó a socavar la única estrategia que tiene el equipo para clasificar.








Andrés, con el premio para la figura del partido:
un cassette de Litto Nebbia y el Cuarteto Zupay


Lautaro (8) : Gran partido del improvisado arquero limeño. Una lesión y la ausencia de Diego le destinaron el arco, que supo defender dignamente. Sin culpa en el gol, ni parado en un banquito la sacaba. Literalmente, dejó la sangre en la cancha. En contra: pasó a la lista de los que van a tener que esperar un rato para volver a patear un penal.

Patico (9) : Gran partido del líbero de La Lima. Rápido para cruzar a tiempo y muy concentrado para acomodar a la defensa, se bancó todo como un duque cuando el medio dejó de parar a los rivales. No se enganchó en el despelote del final, bien por él.

Javier G. (9) : Gran partido del juvenil. Muy bien sacando de alto, puso lo que había que poner cuando arreciaban los ataques del rival. Superó sin problemas el bajón del clásico rosarino del último domingo.

Cabo (8) : Gran partido del egresado de la Vucetich. Amigo de las sorpresas, apareció a último momento y le ganó el puesto a Mauri, con el contundente argumento de que se tenía que ir antes. Aportó su granito de arena marcando firmemente y haciendo una mano en la mitad de la cancha, sumando un nuevo punto en la tabla de conducta.

Mauri (8) : Gran partido del temperamental defensor. Entró por el Cabo, en el segundo tiempo y logró mantener su racha personal: mientras juega, el equipo no recibe goles. En contra: se ofendió cuando el juez provocaba a los jugadores limeños y hasta se lo reprochó. Fea la actitud.

Lean (8,50) : Gran partido del lesionado zaguero. Volvió a jugar un mini-partido, hasta que su tobillo (esta vez fue allí la lesión) le dijo basta. Muy concentrado para llevar la cuenta de cuántos partidos enteros seguidos juegan sus compañeros. No se enganchó en la pelotudez de sacar fotos para el blog, y prefirió aportar lo suyo desde la "observación participante".

Pablo (8,50) : Gran partido del playmobil. Le tocó entrar por Lean, cuando se lesionó, y vio el partido de más cerca. La presencia del Cabo y Mauri lo relegó a la punta izquierda, y la presencia de delanteros en el equipo rival lo relegó casi al banderín del córner. Fue ignorado completamente en la primera edición de esta nota.

Javier S. (8) : Gran partido del ahora volante limeño. La salida de Primo le hizo un lugar en un sector de la cancha donde un error no se paga con un gol en contra, y se lo ve feliz disfrutando de esta "primavera táctica". Le costó pasar al ataque, como a sus diez compañeros.

Seba (8,50) : Gran partido del estratega del equipo. Cambió de planes a último momento, pero eso no lo amilanó: demuestra mucho entusiasmo cada vez que prefiere presentarse a jugar, en lugar de ir a la cancha. Corrió a todos en el medio, y hasta él mismo se corrió para un costado en el segundo tiempo, desorientando a los rivales, que lo consideraban el volante central de La Lima y se quedaron sin marca en el círculo central. Mucho más maduro, se lo notó sumamente preocupado por la acumulación de amonestaciones no originadas en el juego violento.

Guille (8,50) : Gran partido del ingeniero limeño. Corrió incansable, y padeció la indiferencia de sus compañeros, por momentos. En contra: conserva el vicio inaceptable de intentar jugar con los muertos que juegan de delanteros.

Dibu (8) : Gran partido del jugador distinto. Marcó mucho y firme, y cuando la pelota pasó por sus pies llevó peligro. Tuvo la chance del triunfo en la última jugada, pero la expulsión tonta del Poten lo sacó del partido y lo condicionó a la hora de resolver.

Martín (8,50) : Gran partido del incisivo delantero. Sufrió la falta de juego de mitad para adelante, o sea, su sector. Rezongó cada vez que no le pasaban la pelota y mostró mucho carácter puteándose con los compañeros. Quizás caminó de más, y lo mandaron a caminar alrededor de la cancha en el entretiempo. Bien dejándole su lugar a quien, en definitiva, fue el autor de empate.

Poten (3) : Pésimo partido del señor que tenía una vinchita. Corrió a los defensores rivales y apenas si les pudo robar la pelota que derivó en la jugada del penal que marró Lautaro. Pidió todos los tiros libres y el único que sirvió para algo fue el que terminó en el gol del empate. Aunque le pasaron la pelota una y otra vez, desperdició las numerosas jugadas hilvanadas desde el mediocampo. Coronó una actuación deplorable abusando de su condición de capitán y quejándose al referí por pavadas reglamentarias que casi derivan en otro gol del rival. Bien expulsado, echó por la borda la estrategia limeña para lograr la clasificación. Deberá aprender que es mucho más valioso perder sin amonestados, aunque sea injusto.

miércoles, 2 de mayo de 2007

Pablo fue un poco más que el resto

La figura:
Pablo (8) : Gran partido del Sarachu No Tan Bueno. Corrió, mordió, ensució, sacó, pegó y zafó de la tarjeta. Todo lo que se necesitaba de él, lo hizo. Se diferencia del Cabo por su orden y su respeto por los derechos humanos. Sólo le faltó el gol.

La figura, feliz



Diego (5) : no tuvo trabajo hasta que increíblemente generó una situación de riesgo contra sí mismo y provocó el descuento de Sordito y la zozobra final. Baja el puntaje por pedigüeño en exceso.

Patico (6) : demasiado generoso, deberá aprender a decir "no" a ciertos pedidos del arquero. Trabajó a destajo para ordenar la línea final.

Javier G. (6,5) : muy sólido, sobre todo en el primer tiempo, sacando por arriba. En la segunda parte, como al resto del equipo, le costó salir claramente con la pelota en los pies.


Lean (6) : heroico partido del defensor, que jugó del primer al último minuto del encuentro sin sufrir lesiones. Dejó todo en la cancha en pos del empate de Funebreros, pero no alcanzó, para su fortuna.


Javier S. (6) : se lo vio muy feliz de dejar la línea de cuatro para pasar a jugar de volante por derecha. En la primera etapa, el equipo salió jugando muchas veces por su costado. En el complemento su juego fue menos claro.


Lautaro (6) : se las ingenió como único volante central y su concentración fue muy importante para pasar rápidamente al ataque en la primera parte. Se retiró en el entretiempo, lesionado, y en la segunda parte fue prácticamente anulado por los mosquitos.


Guille (6,5) : otro gran partido del flamante pelado. Se desempeñó sin problemas por la franja izquierda y complicó mucho a la defensa rival. Marcó su segundo gol consecutivo (es el volante más goleador que tiene La Lima), con un furibundo cabezazo.


Dibu (6) : otra muestra de esa rara combinación de habilidad y violencia, tan característica del ex-joven. Atacando fue difícil de marcar, y marcando pegó hasta el límite de lo permitido por Amnesty International. Buena variante para la posición de enganche.


Martín (6) : el más rápido de la delantera. Llevó peligro, pero estuvo un poco desenchufado y no pocas veces volvió caminando. Fue reemplazado por Andrés.


Poten (6) : el mejor partido de esta temporada, para el blogger limeño. Hizo un gol de tiro libre, participó del otro y provocó el penal que marró Patico. Mucho más dinámico, hasta trotó. En el segundo tiempo sufrió la indiferencia de sus compañeros y no participó tanto del ataque.


Andrés (6) : hizo banco en el primer tiempo, y como fotógrafo estuvo apenas discreto. En la segunda parte ingresó por Martín y no tuvo tantas chances de anotar. Nunca pidió tanta plata como este último sábado.


Seba (5) : estuvo afuera en el primer tiempo, y gritó tanto como en el segundo, cuando ingresó por Lautaro. Las calenturas del partido le hicieron perder la concentración y la posición algunas veces. Tuvo el tercero, cuando se venía Funebreros, y la tiró afuera increíblemente.

domingo, 29 de abril de 2007

Poquito

Es lo que se puede rescatar a la hora de analizar las actuaciones individuales de los jugadores limeños. Apenas por encima del resto estuvieron la superación personal de Javier S., el corazón de Guille y el Dibu, y la voluntad de Andrés. Aquí, las calificaciones.


Javier S. exhibe el premio recibido por ser la figura del equipo:

el cassette "Doble Vida", de Soda Stereo


La figura: Javier S. (6,01): Destacable labor del lateral derecho. Cuando quisieron jugar por su costado, estuvo preciso en la marca y siempre ganó "por un pelito". Se sumó con criterio al ataque, empujando al resto del equipo. Muy vivo al hacer amonestar a un rival que no guardaba distancia en un tiro libre. Con medio partido le alcanzó para estar entre los más regulares.

Diego (4): Arrancó bien tapando un par de pelotas claves en el primer tiempo. En la segunda parte su tarea se desdibujó: provocó un penal por no asegurar un rebote, y en el segundo gol toca la pelota pero no la desvía. Lo de "Dos manos" como apodo resulta, al menos, una paradoja.

Patico (4): Serios problemas físicos limitaron su tarea. Ya no tiene la panza de febrero, pero sintió el desgaste como si la tuviera, y encima tuvo que recurrir al Ventolín. Los cambios en la defensa le complicaron la vida.

Lean (5): Se retiró a tiempo al finalizar la primera mitad. Evitó lesionarse, y eso ya es, de por sí, todo un mérito. En cuanto a lo futbolístico, cumplió cubriendo las espaldas de Guille. Se compró un auto, lo que le sube el puntaje.

Mauri (4): Se lo notó un poco lento para el anticipo, en el entretiempo fue reemplazado por un policía y, encima, el cajero automático le encajó un billete de 20 pesos convertibles. Para él también fue una tarde para el olvido. A su favor: en lo que va del torneo, mientras estuvo dentro del campo de juego, La Lima no recibió ninguno de los 11 goles que ya cosechó.

Dibu (6): La habilidad de siempre para intentar llevar al equipo hacia el área rival. Debería asociarse un poco más con lo más habilidosos, pero eso implica el riesgo de que emigre hacia algún otro equipo.

Lautaro (5): Como casi todos, lento. Sintió el parate físicamente, aunque sigue siendo importante su tarea, sobre todo cuando juega delante de una defensa desordenada. Le faltó un socio con más despliegue en el círculo central. Agotado y golpeado, fue reemplazado en la mitad del segundo tiempo.

Guille (6): Jugó por la izquierda y, en el primer tiempo, participó bastante en lo ofensivo. En la segunda parte, el libre albedrío del Cabo lo obligó a retrasarse para ocupar espacios ante los avances de Sordito, resignando definitivamente la posibilidad de atacar.

El Primo (4): Flojo partido del mejor jugador de La Lima. Se lo notó desenchufado, y , en momentos clave, tomó decisiones que no fueron las mejores, haciendo gala de un lirismo desacostumbrado para La Lima. Cuando se asocie con sus compañeros, los goles que ayude a hacer van a ser vitales para la recuperación.

Martín (5): Voluntarioso a la hora de correr por todo el frente de ataque. Se nota la falta de partidos junto a sus compañeros, pero es una buena opción para la delantera.

Andrés (6): Mucho más dinámico que en partidos anteriores. Se notó mucho su aporte en ofensiva, al bajar unos metros para recibir, pero sigue sin poder definir las pocas oportunidades que se le presentan.

El Cabo (4): Su esperado regreso no alcanzó para solucionar los problemas defensivos de La Lima, y en ocasiones hasta los agudizó. Anticipa como ninguno, pero se desordena y desequilibra al resto de una defensa ya de por sí descoordinada. Urge la presencia de algún valiente que lo cague bien a pedos. A su favor: es policía, pero también es víctima de la inseguridad, como cualquier hijo de vecino.

Pablo (5): Hizo lo que pudo, pero pudo poco. Las licencias del Cabo le trajeron sólo problemas, y debió ser auxiliado una y otra vez por Guille. La ausencia de charcos donde chapotear le complicó más las cosas.

Javier G. (5): Jugó medio partido, y le tocó la peor parte, ya que participó de una defensa que no pudo aguantar el resultado a favor. Le caben, en general, las mismas apreciaciones que a Pablo, sobre todo porque a esta altura ya tengo que ir terminando la nota.

Poten (-): Entró en los últimos minutos, para levantar el empate y La Lima terminó perdiendo. Aportó muy poco, un taquito, un córner y un tiro al arco. El retiro ya no está en su horizonte: está mucho más acá.

lunes, 19 de marzo de 2007

Un podio vacío

En el marco de un funcionamiento colectivo desastroso, poco se puede detallar de la actuación de los jugadores limeños en la goleada del último sábado. Quizás se pueda rescatar el entusiasmo de Guille, que fue de un puesto a otro intentando darle un poco de vida a esa "fosa común" que es hoy La Lima. O la participación del Poten en las tres o cuatro jugadas que llevaron "peligro" al área de Dynamo (una de ellas terminó siendo el gol del honor). O las atajadas de Diego, que evitaron que la goleada alcanzara los dos dígitos.

Así y todo, ninguno se salva. El podio de esta semana, el primero del campeonato, queda vacío, a la espera de, al menos, tres jugadores que sean dignos de consideración.

Se vino la noche. El podio: desierto

domingo, 11 de marzo de 2007

Los doce héroes

Si La Lima gana, necesariamente es un mérito colectivo: no hay jugador que, por sí solo, pueda adjudicarse tan extraordinario y excepcional suceso. Dentro de un equipo sin mayores fisuras, es para reconocer, una vez más, la tarea del aún vigente Seba (37).


La figura : Seba (8)


Hacer dos buenos partidos en forma consecutiva jugando para La Lima es algo tan infrecuente como digno de aplausos. Al muy buen juego desplegado en el mediocampo, donde otra vez marcó y ganó, debemos sumar esta vez un gol de antología, que abrió el partido y encaminó al equipo hacia la victoria. Ojalá repita contra Dynamo.



Diego (7): Muy seguro y rápido para salir, cerró el arco por primera vez en el año. No tuvo trabajo en el primer tiempo, pero en la segunda mitad respondió correctamente ante los ataques del rival.

Lean (7): Esta vez jugó como marcador por derecha. En general, bien. Su aporte fue vital para no tener que pagar taxi. Se notó la falta del Amuleto de Nepal.

Javier G. (7): Otro que subió su nivel, aunque luce un poco despeinado todavía. No pudo utilizar el smash, su fuerte, porque el de ayer fue un partido de fútbol.

Patico (7): Muy seguro para salir a cortar. Fue el que manejó los hilos de la defensa. Muy autoexigente, blasfemaba a los gritos cada vez que se equivocaba. Bien hacia el final, poniendo paños fríos: cuando el Poten se zarpó y casi se arma una masacre, intentó preservar ante todo la añeja amistad con los muchachos de Santo Diego. Un canto a la paz y la armonía entre los hijos del Señor, que nos dice que las remanidas palabras de Maxi y Mariano sobre el fútbol sin violencia no son, por harto repetidas, menos sabias.

Pablo (6): Obtiene este puntaje como redondeo del 5,72 de siempre. Igual, él también mejoró un poquito.

Javier S. (7): Jugó como volante por derecha. Cuando subió le faltó oportunismo para meter la pelota en el área. Controló su sector, pero bajó su rendimiento, como todo el equipo, en el segundo tiempo.

Primo (7): Bien, como tantas veces. Un poco individualista en ocasiones, pero siempre lleva peligro: por derecha, por izquierda, por el medio y por la 137, cuando pisa el acelerador y se cuelga escuchando Alpha Blondy.

Dibu (7): Otro que viene en alza. Ayer marcó, robo y jugó. Y anteayer salió, escabió y fisuró. Si sigue así envejecerá antes que el Poten y Seba juntos. Pero bueno, qué se le puede decir: se le volvió a dar el gol. Notable definición.

Guille (7): Cuando fue de delantero, le dio mayor dinámica a la ofensiva limeña. Casi hace un gol, pero el primer tiempo ya había terminado. En el segundo tiempo fue la rueda de auxilio de los exhaustos volantes a la hora de marcar y salir jugando.

Andrés (7): Se le sigue negando el gol. Se retrasó a buscar la pelota, pero quedó lejos del área rival. Tuvo una clara de frente al arco pero se demoró y lo madrugaron. Bien filmando el gol de chilena de Seba, un documento que, con los años, tomará su real dimensión.

Poten (4): Bien cultivando el misterio. Mientras los defensores rivales creen que puede ser peligroso, se lleva marca y mueve a la defensa. Con el paso de los minutos su estrategia para "jugar bien" cae por su propio peso: los defensores lo abandonan y ni así entra en juego. Muy activo, mientras estuvo filmando y sacando fotos. En la segunda etapa, cansado de esperar el balón se tiró más atrás, pero demostró que tiene menos salida que República Cromañón. La frutilla del postre: se enojó porque los rivales le cobraron un foul, y sus bravuconadas casi desatan una tragedia.

domingo, 4 de marzo de 2007

Un "Tigre" en lo más alto del podio

Como para recordar aquello de que "viejos son los trapos", Seba, el jugador más veterano de la Lima, fue la figura del partido del sábado. En el podio con él, Javier S. y el Primo.

La figura:

Seba (7, 84): se hizo cargo de la tarea de recuperación en el mediocampo, y corrió y marcó como para que aprendan los pibes de las inferiores. Además, cuando tuvo la pelota, la jugó sin demora con los encargados de la creación. Terminó golpeado y un poco nervioso con sus compañeros. El "Tigre" y una actuación para tener en cuenta.

Seba, reapareció y se jugó todo
Javier S. (7,83): otra vez volvieron a cambiarle la posición y respondió con solvencia. Seguro para cortar y salir por la derecha.

El Primo (7,82): demostró que, cuando él juega, La Lima puede ser un equipo ofensivo, y hasta "primodependiente". Prácticamente no hubo ataque en el que no tuviera participación. En las pelotas paradas debería buscar una opción a pegarle al arco de donde sea.

Diego (6,84): buen partido del arquero limeño, sobre todo en comparación con la cantidad de veces que alcanzó la pelota para mover del medio: esta vez fueron muchas menos. Se está conociendo con una defensa que para colmo le cambia a cada rato. Aunque tuvo cierta responsabilidad en el gol, se lo vio firme para decidirse a salir, cuando la última línea dudaba. Confirmado: La Lima tiene un arquero.

Lean (6,83): otro que tuvo que ocupar un puesto que no le pertenece, y lo hizo correctamente. El juego sin off-side "clavó" a la defensa cerca de su propio arco, y esto le trajo problemas cuando los volantes encaraban. Se lo notó recuperado físicamente y con buen timing.

Mauri (6,02): junto a Lean, trató de frenar los contragolpes de Sportivo 34, pero se le complicó cuando lo encararon de frente. Si sigue yendo a buscar las pelotas paradas al área de enfrente no va a demorar su gol.

Javier G. (6,00): el "tenis-boy" mostró dos caras en su juego: en ataque, subió permanentemente, llevando peligro, pero se equivocó no pocas veces al intentar jugar la pelota, lo que dejaba a sus espaldas un hueco que fue aprovechado por los rivales. Cuando salió a marcar de frente, lo hizo correctamente. Sobre el final, pudo haberlo empatado.

El Dibu (6,01) : buen partido del volante, aunque con intermitencias. En ocasiones abusó del traslado, sobre todo al hacer las diagonales. Con molestias, dejó su lugar a Mauri en el segundo tiempo.

Guille (6, 06) : intentó siempre por izquierda, pero quedó muchas veces desafectado del juego, cuando el equipo jugaba casi exclusivamente por la derecha, en la segunda etapa. Lo mejor, cuando se asoció con el Primo y el Poten, y pudo aprovechar las ventajas que daba el rival sobre su costado

Poten (5,98) : rendimiento en leve alza del delantero que el sábado alcanzó las 35 primaveras. Sin dudas, el dominio del mediocampo por parte de los volantes le significó una mayor participación en el juego que en los partidos anteriores. Le sigue faltando seguridad y precisión con la pelota. Tuvo una chance clara en el segundo tiempo y el travesaño se la negó.

Andres (6,01) : muy movedizo, se recostó atrás para colaborar en el armado de la ofensiva. En ocasiones esto le impide una llegada franca al arco rival. Otro que necesita un gol cuanto antes.

Pablo (5,72) : tuvo poca participación en el juego, y no hay motivos para cambiarle una puntuación que ya es todo un sello.

domingo, 25 de febrero de 2007

Lean, poquito más que el resto

Dentro del desastre generalizado, Lean salvó la ropa. Bajísimas actuaciones.

La figura: Lean (5,22)

Buscar una figura en el plantel que ayer se comió seis pepas es tarea ardua. De lo poco que se vio, se destaca apenas sobre el resto la labor de Lean (lleva tres partidos al hilo sin lesiones). Le tocó reemplazar sorpresivamente a Ramón en el medio y, junto a Lautaro, se desdobló para recuperar una pelota que, ayer, parecía prohibida. Barrió, corrió y cuando llegó a tiempo quitó.




Lean, la "figura",¿de qué se ríe?

Diego: (5,00)
Arrancó bien, tapando un disparo a quemarropa. Pero la buena racha duró hasta que el delantero agarró el rebote y la mandó a guardar. Sin culpa en los goles, que fueron demasiados, habló con la "defensa" y se mostró despierto. A pesar del catastrófico resultado tuvo un
auspicioso debut.

Patico: (4,11)
Floja labor del viedmense. Muy irresponsable al proponer el cambio de horario. Sufrió con los delanteros rivales y comparte la responsabilidad en el primer gol, el que abre el partido. Le costó salir del fondo y terminó "jugando de cinco", según explicó un rato más tarde. "Salimos cuatro a cero, para mí", dijo convencido.

Mauri: (4,11)
Otro que la sufrió tupido. Cada vez que lo encararon lo metieron en problemas. Una tarde negra para él también.

Pablo: (4,11)
No escapa a la floja tarea de la línea del fondo. Dejó el equipo con diez jugadores por un tirón en la zona del culo.

Javier G.: (4,11)
Padeció, como todos, los embates del rival. Con semejante cabellera, debe haber tenido una sensación térmica de 14º por encima del resto, y no está para andar dando ventaja.

Javier S.: (5,09)
Otro que se destacó con casi nada. Apenas si fue un poco más exitoso a la hora de frenar la salida del rival por su costado. Extravagante, también intentó jugar para adelante.

Ramón: (--)
Jugó muy poco como para darle con un caño a él también. En esta zafa.

Lautaro: (5)
Bagayero, volvió a bailar con la más fea. Sin Ramón al lado, piloteó como pudo el zafarrancho del mediocampo.

Guille: (5)
Con más piernas que algunos compañeros, también intentó jugar para adelante. Igual, se lo llevaron puesto varias veces.

Andrés: (4,11)
Ajeno al gol, como el resto del equipo. Lo mejor, su voluntad para salir a correr a lo defensores cuando salen jugando.

Poten: (3,00)
No pateó una vez al arco, no robó una pelota, no llevó peligro jamás. Pateó un córner y fue un pase al arquero. Terminó pidiendo el cambio (no había suplentes) y, más tarde, pidiendo la hora.

domingo, 18 de febrero de 2007

Se recuperó y fue figura

Patico dejó atrás una semana difícil de olvidar y fue la figura.
Completan el podio Lean y Mauri. Una por una, todas las calificaciones.


La figura: Patico (8,075)


Gran partido de "la Garza". Ordenó el fondo, salió siempre a cruzar y no llegó tarde ni al Bimbo. Impasable y veloz, al ex-Gordo se lo nota bastante recuperado y "metido" en su tratamiento. La depresión de la última semana se esfumó: hizo plaza hasta bien entrada la noche, y, rosquero como nunca, hasta promovió una "petit asamblea" y debatió con el Poten. La Lima lo necesita así.




Después del Ventolín, un "Paty-co"mpleto.


La figura, en pleno tratamiento







Mauri (7,223): en el primer tiempo le tocó atajar, y cumplió. Un solo tiempo en la zaga central le alcanzó para demostrar que está para mucho más. De arriba sacó todo y hasta tuvo el gol en una pelota parada, pero su cabezazo se fue apenas alto. Buen partido del crédito de Rojas.






Mauri, con los guantes puestos




Javier G. (6,588): cada día más afianzado en la defensa, la disciplina táctica del joven tenista lo perfila como el "Cabo rubio y de ojos celestes" que hace falta en La Lima. Las recordadas mañas del recordado agente,que aún no tiene, le llegarán con el correr de los años.

Lean (7,667): gran partido del decano de los choferes limeños. Perfecto en la marca, parece haberle encontrado la vuelta al asunto y ya no se desgarra al primer trote. Muy buena variante para el mediocampo. Que se repita.




Lean hace gala de su elasticidad (en la foto, es el tronco de arriba)







Pablo (5,720): otro partido complicado para el Sarachu Menos Bueno, que, si bien superó los problemas del sábado pasado, esta vez le tocó salir constantemente a cortar los desbordes del rival. Aunque cumplió, no es ésta su mejor versión. Baja su puntaje eso de no hacer ni cinco minutos de plaza.

Javier S. (7,001): de mayor a menor. Se adaptó con holgura a la posición de volante por derecha e intentó siempre ir para adelante. Con el paso de los minutos fue decayendo su ritmo, hasta la lesión que lo obligó a salir del campo. A partir de ese momento se lo vio muy estático.

Ramón (7,666): le sigue faltando muy poco para estar en el podio, pero, matemáticas aparte, es uno de los mejores jugadores que tiene La Lima hoy por hoy. Ayer extrañó la presencia de Lautaro, pero tomó las riendas de la marca en la zona central y cuando atacó sumó peligro para el rival. Debe serenarse si quiere ser capitán.

Dibu (6,999): buen partido del citybellense. Estaba en duda por una dolencia y finalmente jugó, y lo hizo con criterio, poniendo en marcha muchos de los intentos ofensivos del equipo. Terminó el partido atajando por una lesión y cumplió, aunque se lo notó nervioso bajo los tres palos.

Primo (6,666): bien generando juego de mitad de cancha para adelante, pero "desenchufado" a la hora de cerrar filas frente a los ataques del rival. Busco siempre la manera de llegar al gol. Tuvo un diálogo poco cariñoso con su marcador.

Guille (6,733): su regularidad no le permite desentonar, pero ha tenido partidos mejores.

Andrés (6,500): levantó su nivel con respecto al partido anterior, pero esto le sirve de poco al equipo si no concreta. Está con la "pólvora mojada" (erró otro gol hecho), pero si sigue en esta senda ya van a llegar los festejos.

Poten (4,002): hizo extrañar la presencia de suplentes. Muy flojito y falto de fútbol, no pateó una sola vez al arco y dio un pase bien cada cinco mal, un promedio inaceptable. Si a esto le sumamos los nervios que esto le genera y su tendencia a debatir en la plaza hasta el infinito, el combo es insoportable. El peor, una vez más y van...












domingo, 11 de febrero de 2007

El podio

Estas son las figuras del partido





1)Dibu (8,15):


Incisivo, ligero, tenaz en la marca, joven y sensible. Qué más se puede pedir de un jugador limeño que no escatima esfuerzos, haya que defender, sumarse al ataque o despachar veteranas. Nadie esperaba encontrarlo entero después del receso.



2)El Primo (7,83):



Vital de tres cuartos para adelante, volvió a demostrar una gran personalidad: cuando nadie pensaba que se iba a animar a repetirlo, pateó el segundo córner nuevamente al arco y lo metió. Un gol olímpico para salvar el prestigio y el pellejo.










3) Guille (7,56):


Sobrio y gauchito, va a todas. Un todo terreno.